22
Ago
09

Paridas de sobremesa.

So, let’s go!

Como son para toda la familia, “las letras” de los Simpson empiezan con el regreso de toda la familia a casa, a ver la televisión, es decir, a verse a sí mismos. Así pues, parece orientada para familias currantes cuyo mejor momento del día es el regreso a casa, cuando más horas faltan para tener que volver al tajo.
En cambio, Family Guy sería una especie de vuelta de tuerca a los Simpson: busca el impacto que supusieron en su estreno, son excesivos. Un añadido a Family Guy sería su versión republicana paródica: donde Peter Griffin es un gordo demócrata con papada, American Dad es un republicano cachas y con una mandíbula exagerada… y para explotar mejor el tema, agente de la CIA. Por eso sus “letras” empiezan con él levantándose para ir a currar, feliz de empezar el día para servir a Dios y a la patria.

Los Simpson son dibujos para toda la familia: los niños adoran que sus padres vean dibujos con ellos e intentan entender los chistes que hacen gracia a los adultos y que ellos no han entendido. Esa misma fórmula es la que explotan las películas de la Píxar.

Como son para toda la familia, las “letras” de los Simpson empiezan con el regreso de toda la familia a casa, a ver la televisión, es decir, a verse a sí mismos. Así pues, parece orientada para familias currantes cuyo mejor momento del día es el regreso a casa, cuando más horas faltan para tener que volver al tajo.

En cambio, Family Guy sería una especie de vuelta de tuerca a los Simpson: busca el impacto que supusieron en su estreno, son excesivos. Un añadido a Family Guy sería su versión republicana paródica: donde Peter Griffin es un gordo demócrata con papada, American Dad es un republicano cachas y con una mandíbula exagerada… y para explotar mejor el tema, agente de la CIA. Por eso sus “letras” empiezan con él levantándose para ir a currar, feliz de empezar el día para servir a Dios y a la patria.

Hablando de “letras”, habría que poner una medalla proppiana a todos los espectadores de otros tiempos capaces de resumir cualquier película o serie con su particular terminología: “una de risa”, “una de miedo”, “una de tiros” y donde actuaban “el chico”, “la chica”, el amigo del chico” y “el malo” para recuperar el hilo de las partes perdidas por llegar tarde al inicio.

Ahora, para dignificarnos a nosotros mismos, decimos “comedia”, “de terror”, “de acción”, etc. A las expresiones “el chico”, “la chica”, “el malo”… les tengo cariño, aunque sea porque me retrotraigan a la infancia. Por otro lado, está muy bien tener palabras más precisas para cada cosa, porque eso enriquece el lenguaje, y ya bastante mal estamos cuando cualquier palabra desconocida, no por pedantería de un hablante sino por dejadez e incultura de otros, se tache como de inexistente, rara, en desuso…

El otro día, a un compañero de curro le dio por usar la expresión “de soslayo” en un correo (creo recordar que se refería a no revisar de soslayo los informes, sino detenerse a revisarlos en profundidad) y casi lo apedrean por no haber escrito “por encima”.

En fin, una expresión que el pobre hombre usó porque dispone de vocabulario para hacerlo, sin ningún rebuscamiento ni intención de marcar distancias, provocó su sonrojo cuando lo lógico, a mi entender, sería que el sonrojo les saltara a la cara de todos los que tuvieron que acudir al google para enterarse de a qué se refería, y todavía más a los que ni se molestaron en enterarse de su significado, satisfechos y sin ninguna inquietud por aprender.

La imagen de la cultura en otros países, por lo poco que he visto, no es así. Aquí parece que lo mejor es ser gracioso, resultón, con pocas expectativas… en resumen, cómodo para el poder. Somos prisioneros de nuestro propio tópico, de lo que hemos dicho o han dicho de nosotros: al final, buscamos parecernos a él aunque sea mentira.

Al menos los guionistas de las series arriba mencionadas, por las referencias que hacen, demuestras tener estudios y sus gamberradas adoptan un tono más bien goliárdico (p.e. Stewie choteándose de su perro Brian sobre aquella novela que dijo que iba a escribir: no es una situación que pueda identificar un cani o un mascachapas que vea la serie para reirse viendo unos cuantos porrazos y un puñado de tacos).

Uff, para que luego digan que la tele no hace pensar.

Anuncios

0 Responses to “Paridas de sobremesa.”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




Archivos

agosto 2009
L M X J V S D
    Sep »
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  

A %d blogueros les gusta esto: